
Los montes de Mula y Moratalla se preparan para el mercado de créditos de carbono tras la última revisión de sus masas forestales
La gestión forestal del Noroeste y la cuenca del Río Mula ha dado un paso decisivo esta semana hacia la sostenibilidad económica y ambiental. Equipos técnicos vinculados a la empresa Orthem han realizado una exhaustiva jornada de inspección en los términos municipales de Mula y Moratalla, con el objetivo de validar los trabajos silvícolas que convertirán a estos bosques en sumideros de carbono certificados de alta precisión.
El foco de la jornada de ayer estuvo en la revisión de los «tajos» forestales, las áreas específicas donde se están llevando a cabo tratamientos de mejora del monte. Estas actuaciones —que incluyen clareos selectivos y podas— no solo buscan fortalecer la salud de los árboles, sino maximizar su capacidad para capturar gases de efecto invernadero, un activo cada vez más demandado por empresas que buscan compensar su huella ecológica.
Ciencia aplicada al terreno
La importancia de estas visitas radica en el contraste de datos. Mientras los satélites y sensores monitorizan el crecimiento desde el espacio, la revisión a pie de monte permite certificar que la biomasa se está gestionando según los protocolos científicos más estrictos.
«La revisión de estos tajos es fundamental para asegurar que la gestión forestal no solo es beneficiosa para el medio ambiente, sino que cumple con los estándares necesarios para su futura tokenización», señalan fuentes del equipo técnico.
Doble beneficio: Clima y seguridad
Más allá de la captura de carbono, las tareas supervisadas en estos municipios cumplen una función social vital: la prevención de Grandes Incendios Forestales (GIF). Al gestionar la densidad de la vegetación en puntos estratégicos, se reduce la carga de combustible, protegiendo la biodiversidad de la zona y la seguridad de las poblaciones cercanas.
Con la finalización de estas revisiones, el proyecto entra en una fase clave de procesamiento de datos que posicionará a la Región de Murcia a la vanguardia de la bioeconomía europea, uniendo tecnología digital y cuidado del patrimonio natural.
